viernes, 19 de mayo de 2017

Discriminación en el acceso al empleo

Desde Inaem Orienta, hoy queremos hablar de la discriminación en el ámbito laboral, centrándonos en el acceso al empleo y al mercado de trabajo, en algunas de sus causas más habituales y en las formas de afrontarla, de acuerdo con la regulación existente en esta materia.



¿CUÁNDO PODEMOS HABLAR DE DISCRIMINACIÓN?


Entrevista trabajo en proceso selecciónLa discriminación, en sentido amplio, es el trato diferente y perjudicial que se da a una persona o grupo por motivos diversos (raza, sexo, edad, ideas políticas, condición social o económica, religión, etc..) y que tienen como consecuencia excluir o colocar en una situación de desventaja a estas personas o grupos. Esta importante cuestión puede abordarse desde diversos puntos de vista, teniendo en cuenta la perspectiva desde la que la contemplamos (nacional, internacional, local, …), las materias y sectores concretos o las personas a quienes afecta.

Desde el punto de vista del empleo, la discriminación puede tener lugar en momentos diferentes: antes de la contratación, en el desarrollo o en las condiciones de la propia ocupación o tras abandonar el puesto de trabajo.

Las prácticas discriminatorias pueden ser directas o indirectas. La discriminación directa se produce cuando hay diferencias, exclusiones o tratos de favor explícitos y visibles, por uno o varios motivos (por ejemplo, no contratar a una mujer porque está embarazada o a una persona por ser extranjera).

La discriminación indirecta, más difícil de abordar, hace referencia a situaciones, medidas o prácticas aparentemente neutrales pero que en realidad tienen un efecto negativo en las personas pertenecientes a un grupo determinado (por ejemplo, exigir requisitos de formación no necesarios para el puesto o establecer horarios de difícil acceso para determinados colectivos).



CUATRO CAUSAS FRECUENTES DE DISCRIMINACIÓN


Edad, discapacidad, sexo/género y nacionalidad/raza son las causas más frecuentes de discriminación en el acceso al empleo, aunque existen muchas otras (religión, pertenencia a clases sociales más desfavorecidas, padecer alguna enfermedad,…)

Todas ellas, además de tener en común el hecho de situar a determinadas personas o colectivos en situación de desventaja o desigualdad en el acceso al mercado de trabajo, se reflejan en la composición, reparto de actividades y cifras del mercado laboral y del desempleo.

Profesiones "masculinas"

  • Discriminación por razón de sexo: La discriminación por motivos de sexo incluye distinciones realizadas sobre la base de las características biológicas y funciones que se atribuyen a los hombres de las mujeres, y sobre la base de las diferencias sociales que existen entre ambos en cuanto a los trabajos y tareas a realizar. Incluyen cualquier especificación del puesto de trabajo que no sea esencial para cumplir las obligaciones establecidas, por ejemplo, los requisitos sobre apariencia física, o la altura o peso mínimos que no tienen efectos en el desempeño del trabajo. Las mujeres suelen verse más afectadas por este tipo de discriminación, sobre todo de tipo indirecto (horarios, dificultades de conciliación, embarazo, maternidad,…).

  • Discriminación por causa de la edad: Las personas menores de 25 años o mayores de 45 años con frecuencia son excluidos del mercado laboral o encuentran más dificultades para acceder a él por esta sola causa, por considerar un obstáculo su falta de experiencia o por dudar acerca de su capacidad de aprendizaje y adaptación, respectivamente. El trato discriminatorio se manifiesta de diversas formas, incluyendo menor estabilidad y condiciones de trabajo más desfavorables.

  • Discriminación por pertenencia a nacionalidad/raza: diferencias establecidas sobre la base del lugar de nacimiento, ascendencia u origen extranjero, minorías étnicas o lingüísticas, suponen otra importante limitación para conseguir un empleo, por los numerosos prejuicios existentes contra los extranjeros, a quienes suelen reservarse trabajos de menor salario y con peores condiciones.

  • Discriminación por causa de discapacidad: Las personas con discapacidad constituyen uno de los grupos con más dificultades para acceder al empleo y tasas más altas de desempleo. Con frecuencia, es necesario adoptar medidas positivas y de fomento para el empleo, tanto en el mercado protegido (centros especiales de empleo) como ordinario.

Con frecuencia, éstas y otras causas de discriminación se acumulan en los mismos individuos o grupos, multiplicando los efectos adversos y dificultando aún más sus posibilidades de tener acceso a un empleo.



¿QUÉ DICEN NUESTRAS LEYES? PROHIBICIÓN DE LA DISCRIMINACIÓN Y CONSECUENCIAS.


Numerosas normas internacionales y nacionales prohíben la discriminación en el ámbito laboral e imponen límites a la libertad de contratación para proteger a quienes quieren acceder a un empleo, tanto en el sector privado como público.

En España, el principio de igualdad y no discriminación está reconocido en el artículo 14 de nuestra Constitución, que se completa con el artículo 23.2, que recoge la igualdad en el acceso a empleos y cargos públicos.

Entrevista trabajo a mujer joven
Uno de los principios generales de las políticas de empleo en España es el de igualdad de oportunidades y no discriminación en el acceso al empleo, lo que se refleja en las distintas normas e iniciativas.

En la actual Ley de Empleo se recoge el principio de igualdad de oportunidades en el acceso al empleo y no discriminación, garantizándose la plena transparencia.

En concreto, se consideran discriminatorias las ofertas referidas a uno de los sexos, salvo que se trate de un requisito profesional esencial y determinante de la actividad a desarrollar (por ejemplo, una oferta de empleo para un/a modelo de ropa interior masculina/femenina), así como las referidas a uno solo de los dos sexos “basadas en exigencias del puesto de trabajo relacionadas con el esfuerzo físico”.

Los servicios públicos de empleo, sus entidades colaboradoras y las agencias de colocación son los encargados de vigilar que no se produzca la discriminación en el acceso al empleo. Si aprecian que alguna oferta de colocación tiene carácter discriminatorio, deberá comunicarlo a quien haya formulado la oferta, para que la modifique.

En Aragón, el INAEM también contempla entre sus principios fundamentales el del respeto a la igualdad de oportunidades y no discriminación en el empleo.




CÓMO LUCHAR CONTRA LA DISCRIMINACIÓN


Los procesos de selección deberían basarse en la experiencia, formación y/o capacidad de las personas para realizar el trabajo, sin tener en cuenta características no relacionadas con el perfil profesional. El “currículum ciego”, del que hablamos en el blog de Inaem Orienta hace unas semanas, pretende precisamente evitar estas discriminaciones y hacer más objetivo el proceso de selección, al margen de características personales o sociales.
Acuerdo, apretón de manos

Para conseguir eliminar las numerosas discriminaciones que todavía existen en el ámbito laboral en general y en el acceso al empleo en particular, no es suficiente con tratar de eliminar estas y otras conductas discriminatorias concretas; son necesarias medidas y políticas transversales en todas las fases, identificando dónde y cuándo se producen las desigualdades, animando a las empresas para que revisen sus prácticas de contratación y sus condiciones de trabajo, acceso al empleo, a la formación y a la promoción.

La educación es también fundamental para lograr la sensibilización ante la desigualdad, denunciando posibles discriminaciones y fomentando las prácticas igualitarias.

El empleo es un elemento esencial para garantizar la igualdad de oportunidades para todas las personas y contribuye decisivamente a la participación plena de los ciudadanos en la vida económica, cultural y social, así como a su desarrollo personal.


(Fuentes: OIT, SEPE, INAEM)






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