La Generación de Rapport

Este término proviene del francés “rapporter” que significa llevar algo a cambio. En materia de relaciones personales su traducción más aproximada, más o menos, es que lo que una persona ofrece o da, la otra lo devuelve.
 
Profundizando en este concepto sería establecer conexión o sintonía con otra persona de forma más o menos rápida. Podíamos decir, que es esa sensación que tenemos que una persona “nos ha caído bien”, cuando nos la han presentado.
 
Cultivar esta habilidad es muy útil en todas las relaciones personales y profesionales, pero sobre todo cuando nos enfrentamos a una entrevista de trabajo, ya que disponemos de muy pocos minutos para lograr esa conexión especial.

Todo comienza prestando una gran atención a nuestro interlocutor, al mismo tiempo que damos muestras de cordialidad y positividad. Y cuando hablamos de atención, nos referimos a escuchar con la máxima atención; a concentrarnos sin distracción y a no juzgar o establecer prejuicios previos.

Lo siguiente es nuestro movimiento corporal. Recuerda que en comunicación sólo el 7% es lenguaje verbal, el resto corresponde a nuestro tono de voz y al lenguaje no verbal. Investigadores en esta materia han descubierto que la vinculación social inmediata tiene una gran conexión con la química o los gestos.

Cuando dos perros se conocen y quieren jugar porque “se han caído bien”, ambos se imitan el uno al otro. Algo parecido ocurre con las relaciones humanas. Acompasar nuestro lenguaje corporal al de nuestro interlocutor ayuda a crear esta “conexión”.

¡Mucho cuidado! No se trata de imitar de forma burda o muy obvia los gestos, porque todo acabaría inmediatamente al sentirse burlado, pero sí mantener ciertas similitudes para generar armonía.

Todos conocemos esos vendedores fantásticos que son capaces de embelesarte en pocos segundos. Te escuchan como si nadie lo hubiera hecho antes, hablan con un tono de voz seductor y mantienen un lenguaje corporal muy parecido al nuestro.

Existe un ejemplo mejor. Piensa en dos enamorados en un bar. Como su lenguaje corporal está totalmente acompasado, cómo se escuchan como si no hubiera nadie más, cómo su tono de voz es casi idéntico y su ritmo de respiración es similar.

Salvando, obviamente, las distancias y llevado al terreno profesional, esta es una buena referencia para crear una cierta armonía con nuestro interlocutor que nos llevará al éxito, bien sea en una entrevista de trabajo o en nuestras relaciones profesionales.

Como siempre decimos: todo se puede aprender. ¡Ensaya!
 

Y dejamos una reflexión: si el lenguaje verbal sólo representa una parte ínfima de la comunicación, ¿Por qué no prestamos más atención al resto de componentes?
 

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