viernes, 17 de marzo de 2017

Inclusión y Empleo (I)


Desde Inaem Orienta somos conscientes de las dificultades añadidas que tienen determinados colectivos para acceder al mercado laboral. En este post, analizaremos el concepto de exclusión social, los colectivos más afectados y las estrategias y normas que existen para favorecer su inclusión, sobre todo desde el punto de vista del empleo.
En una entrada posterior, explicaremos qué son y cómo funcionan las empresas de inserción, instrumento fundamental para la inclusión sociolaboral.


¿Qué entendemos por exclusión social?Direcciones opuestas
 

Es la situación en la que determinadas personas se encuentran alejadas o no tienen acceso a la integración social, no disponen de ingresos dignos y suficientes y sus vínculos sociales están deteriorados. Aunque a menudo identificamos exclusión social con pobreza, en realidad es un proceso provocado por diversos factores personales, laborales, económicos, sociales y culturales.


¿Qué colectivos se encuentran en riesgo de exclusión?


Son numerosos y tienen en común el hecho de que ocupan el lugar más desfavorecido en la sociedad, tienen poco peso económico, político o social y están muy afectados por el desempleo. Entre ellos, cabe destacar:
  • Personas desempleadas de larga duración y mayores de 45 años en desempleo
  • Jóvenes menores de 18 años procedentes de centros y residencias de menores con dificultades y conflictos sociales
  • Personas reclusas y ex-reclusas
  • Personas sin hogar
  • Personas inmigrantes con problemas de integración laboral
  • Personas emigrantes retornadas, con dificultades para acceder al empleo
  • Personas sin hogar
  • Mujeres con especiales dificultades para la inserción en el mundo laboral: cargas familiares, víctimas de violencia de género, en proceso de rehabilitación o que ejercen la prostitución.
  • Personas con problemas de adicción, drogodependientes y ex-drogodependientes en proceso de rehabilitación.
  • Personas que perciben rentas mínimas de inserción o que no pueden acceder a ellas por faltarle algún requisito.
  • Personas con discapacidad o enfermedades crónicas relevantes.


¿Qué hacemos para luchar contra la exclusión? Exclusión y empleo.



Formación personas adultasEn la Unión Europea, la Estrategia 2020 tiene entre sus objetivos la lucha contra la pobreza y la exclusión social (reducir al menos en 20 millones de personas el número de personas pobres o en riesgo de pobreza o exclusión social), adoptando numerosas medidas, muchas de ellas relacionadas con el empleo, a las que dedica importantes recursos económicos.

En España, el actual Plan Nacional de Acción para la Inclusión Social pretende “impulsar la inclusión sociolaboral a través del empleo de las personas más vulnerables teniendo en cuenta las familias con hijos menores de edad en situación de riesgo de exclusión”.

El artículo 10 de la Ley de Empleo incluye actuaciones para incentivar la contratación, la creación de empleo o el mantenimiento de puestos de trabajo, especialmente para colectivos con mayor dificultad de acceso o permanencia en el empleo, con especial consideración a las personas en situación de exclusión social.

En Aragón, las actuaciones y medidas destinadas a estos colectivos se gestionan a través del Instituto Aragonés de Servicios Sociales (prestación económica y plan individualizado de inserción del Ingreso Aragonés de Inserción), el Instituto Aragonés de Empleo (medidas de formación e inserción laboral, como el programa ARINSER) y entidades y organizaciones privadas.

Para solucionar este grave y complejo problema y lograr la reinserción social y laboral de estos colectivos es necesario dedicar recursos y tomar medidas en todas las políticas y sectores, siendo especialmente importante el acceso al mercado de trabajo y la coordinación de los servicios sociales y de empleo.

Fuentes: SEPE, INAEM, IASS




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