viernes, 30 de enero de 2015

¿Y después de la Entrevista de Trabajo?, ...

El camino hasta la entrevista de trabajo no es fácil, pero cuando hemos llegado a la meta, ¿qué debemos hacer?, ¿cómo actuar si el entrevistador no se pone en contacto con nosotros?.
 
 
Puede resultar difícil alcanzar un término medio entre la impaciencia y el interés, entre la desesperación y el deseo de conseguir el puesto, pero debemos encontrar la manera de no limitarnos a esperar una respuesta de la empresa tras haber participado en un proceso de selección.
 

La mayoría de las personas deciden esperar una llamada o un correo electrónico del seleccionador, pero nosotros no queremos ser como la mayoría, queremos diferenciarnos del resto de candidatos. Por lo tanto, realizaremos un seguimiento de nuestra entrevista que nos permita manifestar nuestro verdadero interés por el puesto. No se trata de una labor sencilla, por lo que te ofrecemos algunos consejos que te ayudarán a ponerlo en práctica de forma correcta y evitando errores.

En primer lugar, es importante informarnos a lo largo de la entrevista de los plazos o fases del proceso de selección. Normalmente, en una entrevista de trabajo nos invitan a realizar alguna pregunta relativa al puesto, empresa o proceso de selección. Podemos aprovechar esta oportunidad que nos dan, para interesarnos por las posibles fechas (aproximadas) de las fases del proceso. Nos permitirá elaborar nuestro propio cronograma, sobre el que planificar los contactos con la empresa.

Por supuesto, debemos tener claro el nombre de la persona que nos ha entrevista y si es posible el cargo que ocupa en la compañía. De esta manera, podremos contactar directamente con el entrevistador, cuando llegue el momento de interesarnos por nuestra candidatura en el proceso de selección.

Dentro de las veinticuatro horas siguientes a la entrevista, es recomendable, aunque poco usual entre los candidatos, enviar un correo electrónico de agradecimiento a nuestro seleccionador. En este mensaje, incluiremos nuestro nombre completo, el puesto y la fecha en la que hemos sido entrevistados. Podemos aprovechar para mencionar algún dato relevante para el puesto que hayamos olvidado en la entrevista, así como resaltar nuestro interés por formar parte del equipo de trabajo de la empresa.

Pasado el tiempo de respuesta de la empresa (si no tenemos fechas aproximadas, podemos tomar como referencia 10-15 días), si no hay noticias por su parte, tomaremos la decisión de realizar una llamada de seguimiento. En primer término, la llamada puede ser más efectiva. Si conseguimos contactar con el entrevistador, este tendrá la opción de recordarnos. No debemos olvidar mostrarnos siempre educados y elegantes, manteniendo las formas y evitando titubear y parecer ansiosos o excesivamente insistentes.

En los procesos de selección, no sólo se tienen en cuenta las competencias y características profesionales de los candidatos, sino que cada vez más, son altamente valoradas las habilidades sociales del candidato. Una buena llamada de seguimiento, puede poner de manifiesto nuestras competencias en el ámbito social.

Cuando la llamada de teléfono no encuentra respuesta por parte de la empresa, recurriremos al correo electrónico. En este caso, deberemos ser breves y muy educados, en ningún caso nos mostraremos impacientes. 

Repetir continuamente la llamada o el correo electrónico no nos dará la respuesta antes, sólo creará una imagen de nosotros que no nos beneficia en el proceso de selección. Por esto, tenemos que planificarnos un calendario de acción que revele nuestro interés, pero sin rastro de ansiedad o desesperación.

Resumimos los consejos para después de la entrevista:
  1. Ten claro el nombre y cargo de entrevistador, para preguntar directamente por dicha persona  en un futuro. Infórmate de los plazos del proceso.
  2. Durante las 24 horas posteriores, envía un breve correo de agradecimiento por la oportunidad que se nos ha brindado, recordando, a modo de resumen, un par de puntos destacados de tu candidatura.
  3. Pasados unos días prudenciales (alrededor de dos semanas), si no tienes noticias contacta de nuevo con el entrevistador, preferentemente, por teléfono y si no hay respuesta por correo electrónico.
  4. Evitaremos mostraremos pesados e insistentes, manteniendo siempre una distancia formal y educada con nuestro entrevistador. La prudencia es nuestra mejor consejera. Llamar a diario al reclutador, lejos de reflejar interés y entusiasmo, denota desesperación y no nos ayudará a conseguir el puesto.
 
En cualquier caso, prepárate siempre un discurso con lo que vas a decir cuando contactes con la empresa, te ayudará a mantener los nervios controlados y disminuirá la posibilidad de cometer errores.

Pon en práctica estos consejos en tu siguiente entrevista y si deseas asesoramiento personalizado sobre esta u otras cuestiones relacionadas con tu proceso de búsqueda de empleo, no dudes en registrarte en INAEM Orienta y contacta con un orientador on line.

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